En este proyecto, lxs participantes humanxs llevaron a cabo una investigación sobre nuestra experiencia del tiempo a través de imágenes, textos y datos. Esa idea y el hecho de que otros pinos silvestres también participen en biotopos similares (el Kalmthoutse Heide y el Parque Nacional de Bosland), me animó a compartir mis datos y experiencias.
Relojes de árbol
¿Cuándo empieza a fluir mi savia? ¿Cuándo me activo por la mañana? ¿Cuándo crece más mi tronco? Durante un año, lxs artistas de Anaïs Berck colaboraron conmigo y con otros dos pinos silvestres en tres reservas naturales de Flandes, para diseñar relojes de árboles.
Registraron mis movimientos mediante sensores que miden la expansión y contracción de mi tronco, la absorción de CO2, la temperatura y la humedad del aire, y la luz solar.
Aunque vivamos en hábitats similares —los suelos arenosos y de brezales de Kalmthoutse Heide, el Parque Nacional de Bosland y el De Liereman— nuestros relojes biológicos muestran diferencias significativas. ¿Debería sorprendernos?
El proyecto se inspiró en el concepto de crip time, una noción que utilizan personas quienes el tiempo normativo no les parece satisfactorio. Un día laboral de 9 a 5, una ruta de A a B que se hace a diez minutos a pie según la predicción del algoritmo; pero también eventos de la vida que suelen ocurrir, como independizarse, casarse o tener hijos.
Instalación
Anaïs Berck creó un mapa artístico que muestra todos los datos junto con las fases lunares y las estaciones. También se ofreció información detallada mediante una aplicación web para quienes deseaban profundizar en las observaciones.
Finalmente, la secretaria de lxs árboles se tomó el tiempo de comunicarse con nosotrxs y elaboró un diario. Este incluye días inusuales, ya sea por nuestra actividad, las condiciones climáticas o el inicio de una nueva estación. Se podía solicitar un fragmento del diario por SMS: ¡literatura experimental por SMS!
Durante el ciclo lunar del 7 de octubre de 2025 al 5 de noviembre de 2025, mostramos los resultados de esta investigación en Constant (Bruselas), el centro de visitantes De Liereman (Oud-Turnhout), Boslab (Hechtel-Eksel) y el centro de visitantes De Vroente (Kalmthout).
Colaboradores
Como unx de lxs tres pinos silvestres, es un honor presentarles a mis compañerxs. En Kalmthoutse Heide vive un pino silvestre que, como yo, es unx pino del viento. Crecimos a partir de semillas que se desplazaron con el viento. Vivimos en un entorno abierto, rodeados de otrxs árboles que se encuentran a cierta distancia. Para este proyecto de investigación, nos instalaron un dendrómetro, un sensor de CO2 y de aire, y un sensor de suelo.
En el Parque Nacional de Bosland, cerca del Museo del bosque, crece otrx pino silvestre en un bosquecillo. Su copa es mucho más pequeña y recibe menos sol. Por otro lado, está mucho más protegidx del viento y las tormentas. Este pino silvestre fue equipadx con sensores de la Universidad de Gante, bajo la supervisión de la Dra. Kathy Steppe y por iniciativa de Boslab, el laboratorio científico del Parque Nacional de Bosland en Hechtel-Eksel. Tuvimos la oportunidad de trabajar con sus datos, asistir a sus consultas y también les mostramos nuestros experimentos artísticos.
Mis compañerxs humanxs fueron Gijs de Heij y Doriane Timmermans (programación y diseño, Open Source Publishing Bruselas); la secretaria de lxs árboles y artista An Mertens; Aelyn Van Diest, bioingeniera de formación con veinticinco años de experiencia en gestión de la naturaleza en el biotopo específico de suelos arenosos, bosques, brezales y turberas, que además trabaja desde un enfoque espiritual y energético de la naturaleza, y finalmente, Anne-Laure Buisson, científica de datos con una gran pasión por lxs árboles.
Un gran agradecimiento al guarda forestal Eddy Ulenaers y a la científica Marjel van den Boer (Boslab), al escalador de árboles Sven Boets, al escritor y artista Achilles Cools, Kristof Sprengers, Carola Van Hove, Kris Van der Steen, Paulien Maes, Marian Mertens, Rose Govaerts (equipo De Liereman), Peter Noben, Sofie Regniers, Jef De Winter y sus trabajadores forestales, Marc Vogels (equipo Kalmthoutse Heide).
Con el apoyo de
Gobierno flamenco - Artes, Constant, De Vroente, Landschap De Liereman, Parque Nacional Bosland, Boslab.